Anthony Tesla
Wattpad: wattpad.com/AnthonyTesla
Se sataniza mucho la critica: la propia palabra parece haber
ganado con el tiempo una connotación negativa. “Criticar” es de celosos, o de
frustrados, dicen algunos. En muchos casos, puede entenderse: todo aquello y
todo aquel que tenga éxito encontrara críticos, certeza de la vida como la
muerte y los impuestos.
Mas la practica no debería tener tal fama: al final, en
menor o mayor medida, todos hacemos critica. Todos tenemos un área en la que
sentimos que tenemos un conocimiento mayor, ya sea porque practicamos una
actividad o porque la seguimos con devoción religiosa.
La critica busca examinar, deconstruir una obra, y dar un
juicio acerca de su calidad (o ausencia de esta). Pero creo yo que hay una
diferencia muy clara entre aquella con fundamento y juicio, y esa otra critica
que busca más que nada notoriedad y hacer arder sentimientos negativos.
Hablo, claro, de la constructiva y de la destructiva.
Pero en ocasiones la diferencia entre ambas no es tan clara.
Un fenómeno interesante que he notado en los últimos años es
el del “critico estrella”; alguien conocido por criticas duras y despiadadas
que lo hace tanto por dar a conocer sus argumentos respecto a una obra
determinada como para hacerse un poco el “payaso” (en lo personal, culpo a
Simon Cowell por la existencia de esta criatura, pero es sólo una opinión).
Creo que fue Anton Ego quién dijo que las criticas negativas
son “divertidas de escribir y de leer”; sería hipócrita de mi parte decir lo
opuesto, dado que, al igual que muchos, hay un enorme disfrute en ver a alguien
matar a hachazos verbales una película mala, pero hay algo malo cuándo el
critico se preocupa más por ver si su último chiste fue gracioso qué en la de
exponer lo que considera negativo en una obra de ficción de manera clara.
Claro, parte de escribir una reseña es hacerla disfrutable, pero en un mundo
dónde cada persona tiene un teclado y una conexión, muchos se creen el próximo
Roger Ebert, y al igual que en el mundo del fanfic, sólo el 10% son buenos.
Así que en última instancia, hay que tomar la critica de
quién viene, y ponerle su peso: algunas voces se deben escuchar con más
atención y algunas palabras se deben leer con más detenimiento.
No obstante, también hay una lección importante que todo
autor o aspirante autor tarde o temprano debe aprender, le guste a uno, o no: a
soportar lo que sea que cualquiera te pueda decir.
Nadie está fuera del alcance de la critica, buena o mala,
con argumentos o sin fundamento, y cualquier persona con intenciones reales de
dar a conocer su obra al público debe comprender que eso será algo frecuente y
no puede armar un gran escándalo. Inclusive hay gente que no gusta de grandes
clásicos de la ficción de todos los tiempos, ¿qué esperanza tiene un pobre
autor o autora novato de gustar al 100% de los lectores? Casi al igual que el
sexo, “la primera vez duele”, pero una critica negativa no es el fin del mundo;
puede incluso ser el comienzo de uno nuevo, dado que a veces es necesario oir o
leer una para darte cuenta que uno está muy lejos de ser el próximo Kurt
Vonnegut o la proxima Emily Dickinson.
¿Qué sería de yo mismo si no tuviera criticas? El ego del
escritor, del autor (o inclusive, de cualquier persona que disfrute de
participar en una actividad artística) es como una burbuja, y como toda,
eventualmente se va a reventar. Yo solía, en una era oscura dónde reinaba la
ignorancia, escribir fanfics; afortunadamente esto fue antes que tuviera una
conexión a Internet a mi disposición, así que esos escritos permanecerán en el
olvido (o en algún sótano húmedo junto con mis trabajos de la primaria), pero
ahora puedo decirlo: ojala alguien los hubiera leído, ojala alguien los hubiera
destrozado, porque entre más pronto hubiera aprendido que no era el regalo de
Dios al mundo de las letras, hubiera mejorado desde antes. Yo sé que, incluso
en el día de hoy, mi nivel es pobre, patético, por los suelos, y si he mejorado
una fracción de una fracción de una miseria fue porque alguien estuvo ahí para
criticarme y hacerme despertar de mi fantasía, y si algún día logro hacer algo
medianamente aceptable en la literatura será porque no me encerré en mi propio
ego y pude hacerme preguntas como: “¿Qué coño estás haciendo, Anthony?”
Y un critico estuvo tras de eso, así que si no deseas ser
reseñado, destrozado, destruido y humillado, sigue enseñándole tus versitos a
tu mamá.
Sandy Lee
Wattpad: wattpad.com/user/SandyLee
Hay algunas personas, que van por ahí creyendo firmemente
que su tarea en la vida es decirles a los demás, como deberían de hacer… lo que
sea que estén haciendo. Llámese cantar, actuar, trabajar, escribir, producir, etc.
Pero en esta ocasión, me voy a quedar con los asuntos de la escritura.
Soy una creyente de que muchas veces necesitamos una llamada
de atención para mejorar. Pero hay maneras. Muchos se defienden diciendo que si
no quieres que tu historia sea objeto de críticas, entonces no la publiques. En
cierta parte tiene algo de verdad, pero
el secreto radica en cómo tomas la crítica. Si vas a dejar que alguien que se
escuda detrás de una computadora y te escribe un par de líneas donde dice que
tu trabajo es de la mierda, te afecte; ya puedes irte haciendo un espacio en
cualquier sanatorio mental. Y lo digo porque yo tengo reservada una habitación
con camisa de fuerza hecha de algodón egipcio:
Hace un par de años (incluso me sorprende tratar de dar una
fecha exacta), fui el blanco de un crítico letal y venenoso. Para los que leyeron
la entrada anterior del blog, y para los que no también, yo tuve la fantástica
idea de escribir un Fanfic de Harry Potter. Si quieren un resumen claro y
conciso este incluye: Una trama en la que parece que consumí estupefacientes,
una Mary Sue hecha y derecha, perfecta y súper poderosa; un montón de personajes nuevos, hechizos y
pendejadas sin sentido.
En su momento se publicó en el ahora desaparecido
Potterforos.com, donde fui apoyada por mis entonces compañeros foreros, a los
que obvio les mando un saludo enorme, ¡los extraño, chicos! Pero cuando
descubrí Fan Fiction.com por medio de un Dramione, si ese de “Cambiando el
pasado” de Monik, pensé que era una buenísima idea publicar el mío también.
Un par de capítulos publicados después y el primer review
que obtengo, era nada menos que una crítica despiadada sobre (si, adivinaron)
la Mary Sue, el poco respeto que le tenía al canon, tildes y problemas con la
puntación (sinceramente sigo teniendo problemas con las comas). Miles de
antorchas se encendieron y mi nombre se escribió en la lista negra. Pero
dejémonos de traumas, a lo que voy es que caí en la trampa de una mala critica.
Sí, hay trampas en esas líneas viboreznas.
La primera es el enojo. De inmediato te pones a la defensiva. ¿Quién es ese o esa metiche que se atreve a meterse en lo que no le importa? ¿Le pediste su opinión? No, nadie se la pidió, pero aún así te la está dando sin miramientos. Y tarde o temprano hay que aprender a vivir con eso, siempre habrá alguien que te señale, alguien a quien no le guste tu trabajo y no hay nada que puedas hacer al respecto. Y definitivamente, no puedes ir cambiando tus ideas, solo por complacer a todo el mundo.
La primera es el enojo. De inmediato te pones a la defensiva. ¿Quién es ese o esa metiche que se atreve a meterse en lo que no le importa? ¿Le pediste su opinión? No, nadie se la pidió, pero aún así te la está dando sin miramientos. Y tarde o temprano hay que aprender a vivir con eso, siempre habrá alguien que te señale, alguien a quien no le guste tu trabajo y no hay nada que puedas hacer al respecto. Y definitivamente, no puedes ir cambiando tus ideas, solo por complacer a todo el mundo.
Después del enojo, y quizás un par de mensajes mentándole la
madre al engendro después (porque inexplicablemente ese ser, tiene una
progenitora), comienzas a tomarle sentido a las palabras. Es lo que yo
considero un inception.
Y si te gana la vergüenza, como a mí, terminas eliminando toda
la evidencia que te relacione con ese trabajo.
Ya me di cuenta de que sueno como una patética traumada,
pero la verdad es que hasta el día de hoy, me avergüenzo de esa historia hasta
niveles insospechados. Para mí, es como lo que para los vampiros debe ser la
luz de sol, el agua bendita y las estacas en el corazón.
Lo único que podría decir en mi defensa, es que era joven.
Mis habilidades como escritora apenas estaban en desarrollo. Aún lo están, pero
al menos hoy en día trato de preguntarme qué es lo que estoy haciendo y hacia
dónde voy con una historia. No soy exactamente una eminencia, pero en
comparación con aquellos días, hay un avance significativo.
Y por si tenían dudas, no consumía estupefacientes,
realmente no es como que los necesito mucho. Genética, mutación; llámenle como
quieran pero para mí es mi estado normal. (Inserte risa malvada aquí.)
Críticos… Hay
muchos allá afuera, que se dan aires de grandeza, en plan de Premio Nobel de
Literatura y creen que tiene el derecho de apuntar con el dedo a todo error
ortográfico, mala sintaxis y gramática que hay en la web. Ya sea en historias
originales, pero especialmente en fanfics; tienen la idea de evitar que otros
lectores, lean tales “atrocidades”, como si realmente todos nosotros no
tuviéramos criterio a la hora de leer.
En mi caso, si yo leo una historia y a la mitad del capítulo
por x o y razón, no me gusta; tengo un mouse que sirve a la perfección y con el
cual cierro la ventana y san se acabó. No me voy a poner a mandarle mensajes al
autor o autora, donde explico ampliamente lo mala que me pareció su obra. Para
empezar, porque no soy quién para hacerlo. Una vez lo intenté y me sentí
pésimo. Y aunque tuviera un Premio Nobel bajo el brazo, sería muy arrogante y
soberbio de mi parte.
Es verdad que a veces hay historias en las que
definitivamente piensas… ¿Qué estaba consumiendo cuando escribió eso? Pero al
final del día es su historia, no la mía. Tal vez si esta persona lee algo de
mis trabajos, piense lo mismo. Y está en todo su derecho. Pero a lo que voy, y
perdónenme por extenderme tanto; es que la base de una buena crítica, es y será
siempre, el respeto.
Hay gente que vive de criticar, y hay otra que vive para
despedazar. Muchos confunden lo primero con lo segundo, pero como sucede en
muchas cosas, hay niveles. Por una parte está el crítico que anima al escritor
a mejorar. Éste se expresa con respeto, le muestra al autor fundamentos válidos,
y muchas veces lo hace lejos de los ojos curiosos y ávidos de peleas virtuales.
Incluso existe el tipo de crítico que se ofrece como mentor, con tal de ver
mejorar al autor.
Pero como en esta vida, no todo es azúcar y risas, también te
topas con la reencarnación del anticristo. Es el tipo de crítico que te arranca
las extremidades, con palabras hirientes y las pone en exhibición
vanagloriándose de lo listo que es. Normalmente tiene a un séquito que apoya
cada una de las palabras con todos sus puntos y comas.
Pero creo que todos estarán de acuerdo que no es lo mismo
decir; “¿Sabías que existen los diccionarios?” a “Puedes apoyarte en los
diccionarios, corrector de Word, Wikipedia; entre otras herramientas.”.
Hay formas de decir las cosas, y si algo he aprendido en
esta vida, es que lo cortés no quita lo valiente.
Ahora bien, ¿cuál es la crítica constructiva y cual no?
Fácil: La constructiva te señala tus errores y te da una
pauta sobre cómo mejorar. La destructiva simplemente es hiriente, no aporta
nada, excepto dramas, y siempre le falta al respeto al autor.
Lo que muchos pseudo-críticos no tienen en cuenta, es que
hay una gran responsabilidad en lo que se dice; especialmente cuando las
criticas van dirigidas a escritores primerizos.
Deben de tener tacto al momento de abordar una sugerencia.
Es verdad que hay errores, de hecho cualquier escrito y escritor los tiene,
pero hay que tomar muchas cosas en cuenta. Hace poco en Wattpad me encontré con
una historia de una nena de diez años. Alguien le dejó un review de tres
palabras que en lo personal, me molesto mucho:
“Es una mierda”.
¿Con quién se supone que estaba comparando el trabajo de
esta niña, con Shakespeare?
Y eso es lo más leve, por decirlo de alguna manera, que me
ha tocado leer. Pero el punto es que por esos comentarios estúpidos, los nuevos
autores, pierden el interés. No es que tengamos que aplaudirles sus fallos, no,
pero no ser tan duros con ellos. Aún les falta madurar. Pero esas palabras,
pueden hacer perder la pasión de escribir.
Entonces, ¿qué hacer en caso de ser objeto de una crítica?
Primero que nada, leerla. Hay que saber exactamente qué es
lo que se dice en ella.
Segundo, no trates de defenderla al instante, porque hay
ocasiones en que es mejor tener la cabeza fría para responder.
Tercero, decidir qué hacer con esa opinión. ¿Tu trabajo no
es lo que esperabas? ¡Oye! A todos nos pasa, no es el fin del mundo. Tú decides
si esas palabras te afectan o te hacen mejorar. Como autor, tú tienes el poder:
es tu historia y de nadie más.
"Vuélvete más sabio con
cada error, más fuerte con cada golpe, más rápido con cada atraso; pero nunca
dejes que se lleven tus sueños."
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