Dicen que al que le quede el saco, que se lo ponga, y reconozco que si bien no es completamente de mi talla, al menos sí tuve que probármelo, al haber ostentado actitudes similares en el pasado, y por más que disfrute de una buena canción, en la balanza, es muy superficial usar la música como una especie de prueba de limo para determinar las relaciones, y quizá si hubiera tenido una mente más abierta, no estaría marinandome en mi soledad y rabia amarga.
Una actitud de snobismo similar se ve cada vez que alguien famoso muere, en especial si es alguien considerado de una índole “alternativa”; el fallecimiento reciente de Chris Cornell es un buen ejemplo. Vocalista de Soundgarden y Audioslave, puede presumir de formar una de las bandas más influyentes de su tiempo para después ir a fundar otra de las bandas más influyentes de su tiempo.
Y admito que me recorre un poco la rabia: tú eras mejor que esto, Chris.
Tú eras el chico sensible, bien portado, que de hecho sonreía en las fotografías (al menos para los estándares del grunge). Tristemente, con Kurt Cobain o Scott Weiland, sus trágicos destinos eran algo que más o menos podían ser considerados predecibles, dentro de lo morboso que puede llegar a ser el pensar así. Tenías una hermosa familia, y reconocimiento profesional (Hiciste un JODIDO TEMA DE JAMES BOND. DE JAMES. BOND). Eras la mejor prueba que se podía recorrer el sendero de la música alternativa y seguir siendo alguien (relativamente) equilibrado.
Y yo sé que al final, todos somos polvo en el viento en palabras de Kansas, pero como artista, te debes a tu público, y vaya que lo heriste al herirte a ti.
A nadie debe ser sorpresa que las redes sociales se inundarán de lamentaciones, despedidas y agradecimientos. Y mucho menos, la actitud tan molesta de las que quería comentarles: ese elitismo de tratar de humillar a aquellos que conocían menos de la obra del difunto en cuestión. Señores, cuando muramos, por lo que nos recuerden (si es que nos recuerdan) la mayoría será por una sola cosa. No es de extrañarnos que la mayoría sólo recuerde a un cantante por una sola canción, y nada de malo tiene que fue el hit más grande comercialmente hablando de su carrera, porque así sucede en esta vida.
La gran mayoría podrían decir “Like A Stone”, tomando en cuenta la demografía de los usuarios que se lamentaron en Internet el fallecimiento del músico. ¿Es tan malo acaso? ¿Le quita que sea una gran canción? Chris siempre tuvo esa habilidad de mezclar la dureza con la sensibilidad, y he ahí uno de sus ejemplos más pulidos. Lo que menos necesitamos son genios en la Internet que se burlan de las “únicas y diferentes” con chistes y memes que son todo menos “únicos y diferentes” (en serio, ¿hubo tantas disfrazadas de Harley Quinn los pasados Halloween como realmente pensaron que habrían?).
A mí, en lo personal me honra que algo con lo que crecí siga siendo apreciado en un grado u otro por la generación que me ha sucedido; siguiendo un poco con el tema de mi columna pasada, me hace pensar que de verdad, “los chicos están bien”, sin importar lo ocasionalmente me sacan de quicio a los medios sólo por el pecado de ser jóvenes (aunque la juventud sigue sin justificar la estupidez, así que no se confíen).
No creo en el cielo, pero en momentos así, me encantaría creer que de hecho uno existe, con un espacio reservado para la eternidad a todos aquellos artistas que le dieron un poco significado a nuestros días: la risa de un chiste bien contado, un libro que nos tocó el corazón, o como en este caso, canciones que siempre tendremos en la memoria.
Así que, por favor: acabemos con ese snobismo, porque al final de cuentas, ¿importa si muchos apenas lo conocen por una canción? Después de todo: con una canción todos empezamos conociendo a nuestros favoritos. Una canción es el inicio de todo, y ellos y ellas, con suerte, empezarán un camino con una obra que merece ser no sólo conocida ni descubierta, sino vivida.
Chris lo hubiera querido.
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| 1964-2017 |
Shalom camaradas.
Anthony Tesla, es autor de más de 200 historias en Fiction Press y Wattpad, incluyendo "The Hopewell Club".



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